lunes, 11 de junio de 2012

Las avispas asiáticas asesinas de abejas


Las avispas asiáticas son depredadores implacables, pequeñas maquinas de matar insectos. Un dato elocuente, 30 avispas asiáticas pueden acabar con 30 mil abejas europeas.
La extinción de las abejas preocupa a expertos de todo el mundo. Se ha escrito mucho sobre los efectos nefastos de su extinción.
Corren tiempos muy difíciles para las abejas. Además de la contaminación del medio ambiente, causante principal de su progresiva desaparición, la proliferación de la avispa asiática en todo nuestro continente puede precipitar el final de las colmenas y de la apicultura.
Las avispas asiáticas son implacables destruyendo las colmenas de abejas europeas. A un ritmo de 40 abejas muertas por minuto, unas pocas avispas asiáticas pueden destruir una colmena entera en pocas horas.
Su plan de batalla es muy sencillo y eficiente. Cuando una avispa solitaria encuentra una colmena la marca con una secreción de una glándula que posee. La colmena está sentenciada. Unas pocas avispas asiáticas acabarán con todas las abejas europeas, incapaces de defenderse.
A diferencia de las abejas europeas, las abejas nativas de Japón tienen un mecanismo de defensa ante los ataques de sus enemigas las avispas. Las abejas asiáticas al detectar el ataque de las avispas las rodean y las matan. Un gran numero de abejas, por ejemplo unas 500, rodean a la avispa y forman una especie de pelota muy apretada y consiguen subir la temperatura en el interior de esa bola a unos 47ºC. La muerte del atacante es inevitable debido a que el límite térmico que la avispa asiática puede soportar está entre los 44 y 46ºC.
Ante los ataques de las avispas asiáticas las abejas europeas también han adoptado este sistema de defensa, pero por desgracia es mucho menos eficiente debido a que participan un numero de abejas mucho menor.
Si el incremento del número de avispas asiáticas asesinas continúa aumentando en el sur de Europa, el futuro de las abejas y de la apicultura estará en grave peligro.