El puerto de Barcelona se ha convertido en los últimos años en un referente mundial del mantenimiento de megayates. Y se ha quedado pequeño. En los próximos años se invertirán 40 millones de euros para la ampliación de las instalaciones destinadas al mantenimiento y reparación de motores, pintura de buques, actualización de equipos electrónicos o renovación de cubiertas y camarotes de grandes yates.
Da gusto saber que a pesar de las graves dificultades económicas que pasamos la inmensa mayoría de mortales, sigue habiendo una prospera élite de millonarios que pronto dispondrán de un lugar perfecto para reparar sus yates y veleros.













