Existen muchas
formas de manipulación que se usan para conseguir influir y conseguir un objetivo marcado. Gobiernos, medios de comunicación y grandes empresas han hecho de la manipulación su forma de subsistencia. A veces es muy difícil darse cuenta de cómo estamos de manipulados. A base de tanta manipulación nos hemos acostumbrado a pensar y vivir de una determinada forma, sin cuestionarnos casi nada. Yo me incluyo el primero.
Como ejemplo este pequeño juego de manipulación:
Una pregunta ¿en caso de tener que elegir un líder mundial cual de los tres candidatos siguientes elegiríais?
Candidato 1. Asociado con políticos corruptos. Consulta astrólogos. Ha tenido 2 amantes y a una la pegaba. Fuma y bebe entre 8 y 10 martinis al día.
Candidato 2. Lo han echado del trabajo 2 veces. Duerme hasta el mediodía. Consumía opio cuando estudiaba y todas las noches bebe whisky. Tiene obesidad y es conocido por su mal temperamento y su agresividad.
Candidato 3. Es un héroe de guerra condecorado, es vegetariano, no fuma y sólo bebe cerveza ocasionalmente. No se le conocen relaciones extramatrimoniales. Respeta a las mujeres y le encantan los animales. Es reservado.
Piensa la respuesta detenidamente...

El candidato 1 es Franklin D. Roosevelt (Presidente de los Estados Unidos)
El candidato 2 es Winston Churchill (Primer ministro británico)
El candidato 3 es Adolph Hitler (Dictador y psicopata nazi)
Según la información que mostremos podemos conseguir manipular cualquier pregunta y conseguir la respuesta deseada. Los datos al completo son indiscutibles, en cambio solo con mostrar una parte de ellos se puede manipular al antojo la decisión final.
Hay mucha gente que de la manipulación ha hecho una forma de vida y una profesión muy lucrativa.