Las condiciones de las hipotecas son negociables y nada impide pedir ofertas en varios bancos y luego elegir la mejor. Es un error quedarse con la hipoteca que nos ofrezca nuestro banco habitual sin buscar en el mercado otras ofertas. Es fundamental comparar las hipotecas de diferentes entidades, buscando las mejores condiciones posibles, pues en la operación se puede ahorrar mucho dinero. La información de la competencia puede servir para negociar incluso con nuestro banco habitual.
Hay que tener en cuenta que el préstamo hipotecario comporta unos gastos importantes: fiscales, comisiones de apertura que cobra el banco, gastos de notario, registro y la tasación.
Cuestiones básicas son el tipo de interés que se aplica nuestra hipoteca, el plazo de devolución, las comisiones de apertura, de cancelación y de subrogación y las posibles obligaciones extras (como contratación de seguro de vida, seguro del inmueble y tarjetas de crédito)
Las hipotecas suelen ser de tipo variable, el tipo de interés que se oferta en un inicio se aplica sólo durante los seis o los primeros doce meses. Luego se revisa el tipo de interés en función de un índice de referencia (euribor, irph, etc.) al que se le suma un diferencial..
Antes de formalizar la hipoteca el banco debe dar una oferta vinculante, que es un documento escrito en el que consta todas y cada una de las condiciones financieras del contrato. La oferta vinculante tiene una duración mínima de 10 días, plazo que el cliente tiene para examinarla y aceptarla o rechazarla.
Una vez aceptada la oferta vinculante se envía la documentación al notario para que prepare la escritura. El cliente tiene derecho a elegir el notario ante el que quiere otorgar la escritura.
El último paso de una hipoteca es inscribirla en el Registro de la Propiedad. Normalmente la entidad bancaria es quien se ocupa de inscribir la Escritura en el Registro de la Propiedad








2 comentarios:
Tenemos malos hábitos económicos y uno de ellos es el no enterarnos bien de la letra pequeña en los contratos hipotecarios con una entidad financiera.
Tu artículo es muy ilustrativo.
Un abrazo
Desgraciadamente la letra pequeña pocos la leen. Otro mal habito es vivir al dia sin tener en cuenta que una hipoteca dura 20-30 años.
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